Fumar durante el embarazo

Fumar y embarazo

No es nada nuevo lo perjudicial del tabaco para la salud. Es una conducta adictiva, relacionada con muchas enfermedades que todos conocemos como cáncer de pulmón, laringe o bronquitis crónica. En España el 22% de la población consume tabaco a diario y en 2016 el cáncer de pulmón fue la segunda causa de mortalidad de los varones (un 54,8%). En el caso de la mujer aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis, y que se adelante la menopausia.

También se tiene mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo II, entre un 30 a 40%.

¿Cómo afecta si estás embarazada?

Las mujeres que fuman con regularidad pueden sufrir un aborto espontáneo en el primer trimestre de embarazo (antes de las 20 semanas de embarazo), desprendimiento de la placenta (se separa de la pared del útero antes del parto), placenta previa (placenta muy baja en el útero).

¿Cómo afecta al bebé?

Cuando se fuma prácticamente también está fumando su bebé, porque además de transmitirle oxígeno y nutrientes también inhala las sustancias tóxicas del cigarro, como la nicotina, monóxido de carbono y alquitrán. Con lo que se reduce la cantidad de oxígeno que le llega al bebé, y a corto plazo puede tener las siguientes consecuencias:

  • Un parto prematuro: se da antes de las 37 semanas.
  • Muerte fetal: el bebé muere en el útero después de las 20 semanas de embarazo.
  • Mayor probabilidad de sufrir muerte súbita infantil, antes de cumplir un año de vida.
  • Bebés con bajo peso al nacer: menos de 2 kilos 300 gramos.
  • Problemas de salud, en el desarrollo o funcionamiento del cuerpo. Puede tener labio o paladar hendido (el techo de la boca no se forma completamente y tiene una abertura).
  • Síndrome de abstinencia neonatal: tendría problemas digestivos (diarrea, vómitos, mala alimentación), irritabilidad.

Prohibido fumar

A largo plazo los bebés tienen problemas de conducta, problemas de crecimiento físico,  y ser más propensos a tener resfriados.

Siempre se recomienda que las mujeres embarazadas y niños eviten estar en salas donde se fume porque también se inhala humo de una persona que esté fumando, es el humo de segunda mano y se convierten en fumadoras pasivas. Perjudicial más que el propio fumador, ya que él aspira el 15 % del humo, el restante lo expulsa.

Un estudio de Medicina Clínica asocia mayor riesgo de parto prematuro y bebé con bajo peso en las fumadoras pasivas y activas, se realizó con una muestra de 282 embarazadas con un nivel de precisión del 95%.

Fumar y riesgo de diabetes gestacional.

Se realizó un estudio en el año 2013 por la División de Medicina Ocupacional y Ambiental, en la Universidad de Lund, que fue publicado en la Revista Diabetología para investigar la relación que había de fumar durante el embarazo con el riesgo de sufrir diabetes gestacional y obesidad.

La muestra se tomó del Registro médico de nacimientos de Suecia para mujeres nacidas en 1982 o después, que se quedaron embarazadas y estuvieron expuestas al tabaquismo en el embarazo. De 100,175 embarazos tomaron como muestra final 80.189 embarazos por falta de datos.

En la primera visita prenatal se analizó el comportamiento fumador para saber cuántos cigarrillos consumían. Entre las mujeres estudiadas se encontraban con IMC 15 a 50 y con peso al nacer de 1,5 a 5,5 kilos. Los modelos utilizados se ajustaron a la edad embarazada (de 13 a 28 años), tipo de parto, paridad (mínimo un hijo) y el consumo de cigarrillos sólo en la primera etapa del embarazo.

Relacionando exposición al tabaco en el útero había 291 embarazadas de diabetes gestacional, 280 de diabetes y 7300 mujeres obesas.

Las conclusiones arrojaron que las mujeres que fueron expuestas al consumo del tabaco en el útero  tienen una mayor prevalencia a desarrollar diabetes gestacional y obesidad en la edad adulta.

Hay que indicar que los datos no pueden ser tomados como universales ya que hay mayor probabilidad de obesidad y diabetes gestacional a edad más avanzada que la indicada y que el nivel de vida hace que se tenga el primer hijo en España de media casi a los 31 años y en Suecia superando los 29 años.

 

Fuentes:
Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

Medicina Clínica, publicación 22 julio 2014.

Revista Diabetologia, publicación agosto 2013. Mattsson, K., Källén, K., Longnecker, MP y col.
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